El Origen Social de la Complejidad

axonometrica 0197 A MODO DE MICRO ENSAYO SOBRE LO COMPLEJO

El Origen Social de la Complejidad

Los años 60 son prolíficos en acontecimientos que transformarán el mundo, más allá de lo imaginable en su momento. Sientan las bases de la sociedad actual e inauguran la era de la sociedad postindustrial.

La década de los 60 dinamita definitivamente una lectura lineal de la historia y de la sociedad, dibuja una realidad multifacética y poliédrica, donde ya es imposible reducir la visión que se tiene de la misma a una secuencia lineal de hechos y acontecimientos relativamente engarzados por una casuística mayor. Al contrario, los 60 representan la eclosión de una serie de ideas muy dispares que en el mejor de los casos solamente tienen en común el protagonismo de la individualidad colectiva.

Individualidad porque finalmente las mujeres y los hombres alzan la voz contra las costumbres y los códigos establecidos para estructurar una personalidad diferenciada el uno del otro. La subjetividad se construye desde la diferencia y el reconocimiento de la personalidad concreta entre iguales.

Colectiva porque este surgir de lo subjetivo se desarrolla en constante solidaridad con los demás, asumiendo sus preocupaciones y sus luchas, reconociendo a los demás como iguales y por tanto con los mismos derechos y obligaciones, asumiendo que la falta de derechos de unos pocos repercute negativamente en el grado de libertad de los demás.

En los 60 se produce el inicio de una transición hacia una sociedad de individuos con voz propia y diferenciada, a la vez que con un profundo sentido de lo común y del comportamiento solidario.

En una sociedad donde se alzan múltiples voces, se alzan múltiples visiones y lecturas de la realidad que no tienen más remedio que convivir. Esto hace que aumente muchísimo la complejidad de la implementación de cualquier idea o iniciativa, superada ya la lógica monolítica de una ideología unidireccional. En esta época surgen los derechos de las minorías, las preocupaciones medioambientales, la defensa del papel de la mujer en condiciones de igualdad, la proliferación de nuevos modelos familiares, el inicio de una conciencia global, los primeros chasquidos de la gran revolución de la sociedad de la información, etc.

Todas estas nuevas ideas, profundas revoluciones en sí mismas cada una de ellas, requieren de una capacidad de lectura poliédrica debido a la transversalidad de conceptos y preceptos que trastocan. Se empieza a construir una madeja donde todo está relacionado con todo, de manera que en cuanto tocas un elemento, todo el sistema se mueve y transforma hasta encontrar un nuevo equilibrio.

Los 60 plantean los problemas, algunos de los cuales aún hoy estamos intentando resolver, y anuncia claramente que no hay soluciones mágicas ni recetas magistrales para resolverlos de golpe. El nivel de complejidad de estos requiere de una conjunción de miradas para tratarlos, una lectura multidisciplinar.

En arquitectura toda esta conjunción de ideales pone en crisis el movimiento moderno, aduciendo que la rigidez y monolitismo del mismo ya no puede dar respuestas eficientes a la sociedad. El explosivo coro de nuevas voces y nuevos actores en lo arquitectónico se estructura a través de propuestas utópicas, muy inocentes algunas de ellas y brutalmente prospectivas todas ellas.

Una especie de ansiedad colectiva impulsa por todo el mundo propuestas de difícil concreción en lo real, pero con la innegable capacidad de hacer soñar un mundo mejor. Quizás en esta época, más que en ninguna otra, la arquitectura adquiere un papel de epifanía de un mundo que todavía no se comprende a sí mismo en profundidad pero que indudablemente ha cambiado el paso. Ese exceso de utopías y de ideas radicales quedará sepultado y prácticamente olvidado cuando la realidad se imponga a las ideas tras la crisis energética de los años 70 pero el germen de las ideas permanecerá en el imaginario colectivo de los arquitectos para siempre.

En línea con esta comprensión compleja del mundo, la arquitectura se propone cada vez más y más intrincada. La geometría que sustenta la concreción de nuevos ideales es radicalmente compleja, desde los sectores y las superestructuras de Constant, hasta las invenciones geodésicas de Buckminsterfuller, de la complejidad hasta el paroxismo de las ciudades de los Archigram, hasta las construcciones de inspiración orgánica de los metabolistas japoneses.

La forma y la apariencia de la arquitectura se vuelve intrincada, abigarrada, como si fuera incapaz de asumir tantas ideas y conceptos nuevos, y por consiguiente su geometría, lejos del reduccionismo del movimiento moderno, explosiona hacia un nivel de complejidad nunca visto. Esta geometría no plasma necesariamente una lógica matemática compleja, sino que se convierte más bien en una herramienta necesaria para estructurar unas propuestas radicalmente avanzadas. La geometría compleja se convierte en una herramienta social capaz de reflejar la complejidad hacia la que se encamina el mundo.

En cierto modo, la sociedad se pone de acuerdo para explorar imaginarios nuevos, las utopías, y de manera consensuada se intenta resolver la realidad compleja que la modernidad había negado. Es curiosos que mientras el eslogan de esos años es la expresión individual, se tu mismo, los proyectos tiene una fuerte raíz colectiva; se investigan nuevas maneras de vivir en comunidad, se dibujan ciudades nuevas, con ordenes sociales nuevos, con reglas económicas nuevas, con geometrías nuevas.

Podemos afirmar pues, que existe un origen social de la complejidad en la arquitectura, un uso de la idea de lo complejo aplicado a la forma de la arquitectura y por tanto a su geometría, que tiene su origen en una demanda mayoritaria de la sociedad, un sociedad que esta cambiado de forma acelerada, y que por tanto exige que todo lo que le rodea, la ciudad, la calle, el edificio, el espacio privado y el espacio común, también cambien en consecuencia.

En el desarrollo de ese nuevo paradigma la complejidad por si misma no es un objetivo, más bien una constatación. La verdadera dimensión del estudio de la complejidad es el desarrollo de un pensamiento basado en el principio de simplejidad que consiste en desarrollar repuestas simples a problemas complejos.

Esa debería ser la razón por la que la arquitectura sigue siendo necesaria.

En la imagen uno de los diseños de Ora Ito para Reebok basado en el principio de simplejidad. Más información en http://www.ora-ito.com/news/concept-for-wallpaper-and-reebok-with-lg-hi-macs-2/

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: