Conversaciones sobre la Docencia de la Arquitectura. (2ª parte)

axonometrica 0161 CONVERSACIONES SOBRE LA DOCENCIA DE LA ARQUITECTURA (2 parte)

Conversaciones sobre la Docencia de la Arquitectura. (2ª parte)

Estas conversaciones se desarrollan en el marco de la preparación del libro Cutting-edge Landscapes. Este libro va más allá de ser una recopilación de proyectos de los alumnos del Trabajo Final de Grado TFG del curso 2014/2015 de la Esarq. En realidad es una publicación que pretende compartir una intensa reflexión de 11 meses que se estructura a partir de la reflexión de dotar de nuevas oportunidades al paisaje peri-urbano. Más que comentar la evolución del taller o de aspectos específicos, debido a la experiencia de Carlos Pereda como padrino de la promoción del año anterior, hemos querido ahondar en una conversación distendida, acerca de las claves de la docencia de la arquitectura y las diferentes sensibilidades como afrontar esta.

Carlos Pereda, Marta García-Orte y Miquel Lacasta

Restaurante Il Giardinetto, 21 de mayo del 2015, 14.00h

Miquel Lacasta: hablemos de algo más dulce…ahora que has vuelto de forma activa, intencionada y exitosa a la docencia en Zaragoza, haznos un resumen de lo que estáis haciendo, el enfoque que le estáis dando y del placer de salir del estudio por un día!

Carlos Pereda: es un placer! Es tan intenso que al día siguiente o incluso dos días después aún siento como una especie de resaca…Después de dedicarnos durante unos años al estudio, al retomar la docencia, uno se da cuenta que es muy enriquecedor porque si uno la toma como un mecanismo para transmitir, no unos conocimientos, sino una actitud, te das cuentas que los alumnos eso lo perciben y reciben creyéndoselo y ves cómo empiezan de una forma y acaban el curso de otra.

Es como rejuvenecer, ver su ingenuidad y frescura, cómo plantean y presentan los proyectos es fantástico.

En Zaragoza estamos haciendo un curso que corresponde a 3º-4º y en el que planteamos que la arquitectura nace de las ideas y que éstas no están prefijadas,  intentamos abrir la mente. Por proximidad los ejercicios se emplazan en la misma ciudad, y este último semestre les hemos hecho trabajar en edificios en altura. Tenían que trabajar en grupo y la magnitud de la entrega era lo suficientemente ambiciosa para que más allá que aprender con el proyecto, aprendieran del trabajo en equipo y de la organización.

La maqueta les debía hablar de construcción, estructura…y claro hablamos de maquetas de 2m de alto!

Un aspecto singular que planteamos en nuestros cursos es que hablamos siempre en m3 y no en m2, y así los programas son una declaración de espacio y no de superficie que obliga al estudiante a apoyarse en otros documentos que no sean las plantas. Y sobre esta última entrega, lo más singular fue disfrutar del último día, de la puesta en escena que habla más allá de la docencia y forma parte de la arquitectura, cómo presentar los proyectos, cómo explicarlos…este último taller ha sido particularmente intenso por esto.

Recuerdo en particular un equipo que transportó la maqueta dividida en 10 cajas de cartón y que  llegó a la universidad a las 10h de la mañana y acabaron de montarla como a las 13h, y estaban montándola en el vestíbulo de la universidad en un hall a doble altura al que dan varios pasillos de las aulas, y cuando acabaron salieron los alumnos que pertenecen al ramo de ingeniería para aplaudir el final.

ML: es fundamental el momento de la condición proyectual en el que se ponen a trabajar en grupo, porque eso además, es quizá uno de los hechos más definitivos de la manera de practicar la arquitectura contemporánea. La autoría queda diluida en un montón de gente que interviene en un proyecto. Los procesos se han hecho tan complejos que un arquitecto se convierte en un manager de la complejidad que no puede resolverlo todo.

Nosotros somos los que hacemos el proyecto, lo lideramos y lo seguimos desde el inicio hasta el final, pero es muy importante contar con buenos ingenieros al lado, cuya resolución estructural pueda dotar de una gran calidad espacial al proyecto, por ejemplo. De hecho, así con todas las ramas profesionales que envuelven un proyecto…y tiene que formar de nuestro código genético que uno debe poder rodearse de los mejores para que mejoren el proyecto. Quizás en todo el proceso el arquitecto ha liderado el proceso, pero ¿quién es el autor?

CP: entender que hoy en día el trabajo es en grupo y también la responsabilidad es en grupo. Tengo claro que el aprendizaje de verdad está en la diferencia. Cuando tú avanzas hasta un punto y luego vuelves a avanzar en el siguiente trabajo hasta el mismo punto, realmente has aprendido poco. Cuando avanzas un poco más y encuentras diferencias entre un trabajo y otro es cuando realmente has aprendido. La diferencia está siempre en la base de aprendizaje.

Un trabajo en grupo, cuando está bien enlazado, es evidente que es capaz de llegar mucho más lejos que un trabajo individual, que está limitado por la capacidad personal.

Y luego hay un salto trascendente que tenemos como arquitectos que no es que un individuo haga proyectos maravillosos, sino que la trascendencia está en el grupo, en crear civilizaciones más alejadas todavía. A los alumnos les decimos que hay que discutir mucho, pero mucho, mucho…y en esa tensión por entender que uno no tiene la razón al 100% o que otro te cuenta algo que no acabas de entender pero que luego se descubre, sólo eso va generando una identidad de equipo o de la propia escuela, como en vuestro caso que todos los departamentos se pongan al servicio del TFG es un gran ejercicio de arquitectura que además genera un bi-orden positivo como arquitecto y como ser humano.

ML: y te remite a la condición de lo profesional hoy en día, porque si crees que lo puedes resolver todo como hace 30 años…en cambio, estás dentro de una cadena de valor y eres junto al cliente el que sabe más del proyecto. Me gusta mucho una palabra que se usa más en innovación: “disruptivo”, que tiene que ver con que en una conversación entre dos personas en la que cada uno habla de una cosa exista una verdadera intención por escuchar y comprender. Sin ganas de compartir, no pasa nada…pero si se quiere generar algo, compartiendo puede surgir una idea disruptiva que no tiene nada que ver con lo que dice uno u otro sino que es la multiplicación de ambas. Como si surgiera una idea nueva de la confrontación de otras dos diferentes, pero en una conversación donde sobretodo existe la actitud de escucharse y comprender ya que, en la diferencia con el otro hay algo que vas a poder utilizar a favor tuyo.

CP: retomando una cosa que has dicho antes, tengo la mala o buena costumbre de mirar los créditos de los proyectos. Y cuando un proyecto me interesa de verdad, rara vez aparecen pocas personas, y si es así, me parece sospechoso. Me parece evidente que un proyecto no es de una sola persona. Hay gente muy buena que puede aportar muchas cosas buenas.

ML: Carlos, si pudiéramos transmitir todo esto al 110% a nuestros alumnos, podríamos decir que realmente hemos hecho el trabajo! Tu pasión cuando hablas de arquitectura, estoy seguro que llega. Muchas gracias por la charla! Hasta la próxima

Marta García-Orte: Muchas gracias Carlos, un placer de nuevo.

CP: Gracias a vosotros. Volveré pronto para seguir hablando de arquitectura. Un abrazo.

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