Programa para una Definición Contemporánea de la Modernidad: Otra Aproximación

axonometrica 0089 PROGRAMA PARA LA DEFINICIÓN CONTEMPORANEA DE LA MODERNIDAD 2

Programa para una definición contemporánea de la modernidad: otra aproximación

¿Todo es caos e indeterminación, o existe un orden, una armonía y proporción en el ser humano, la naturaleza y las artes? ¿Podemos encontrar una estética de la naturaleza que se corresponda a un orden universal?

No es motivo de este blog dar una respuesta a estas preguntas que aparecen en la contracubierta de The geometry of art and life  de Matila Ghyka. De hecho no puede ser motivo de ninguna blog, de ninguna tesis, de ninguna investigación seria, ya que estas preguntas han forjado el pensamiento y la razón de la humanidad, desde los egipcios hasta las investigaciones contemporáneas y no se puede ser tan iluso como para pensar que serán respondidas algún día. Seguimos y seguramente seguiremos sin mayor respuesta que, en el mejor de los casos, un conjunto de aproximaciones. Sin embargo en este caso, como en el caso de las grandes preguntas que se ha hecho la humanidad a lo largo de la historia, el interés máximo reside, más que en llegar a una teoría total que las responda, en estar inmerso en el proceso de responderlas. Así ha sido también en la arquitectura.

De hecho, solamente un intento de responder a  estas preguntas ya constituyen un posible índice de un programa para una definición contemporánea de la modernidad. En realidad, tomar posición, o incluso augurar una posible respuesta, ya es una declaración, una potente afirmación de lo que uno puede llegar a pensar que la contemporaneidad moderna es.

Y esto es así, porque a lo largo de la historia, de la mano de la ciencia, las matemáticas, la biología, la física, la química, etc. el porqué de las formas del objeto arquitectónico, la razón última de la geometría que las define, ha generado un vastísimo cuerpo teórico en constante evolución.

En arquitectura, la herramienta fundamental que ha permitido trasladar esas cuestiones a otros campos de la ciencia ha sido la geometría, y con ella todo un proceso de investigación que va desde la geometría básica de raíz matemática, hasta modelos de comportamiento geométrico que relacionan la capacidad evolutiva de los organismos vivos con la capacidad de la arquitectura de estructurarse a partir de geometrías no regladas y extraordinariamente complejas en su formulación. Si ahondamos un poco más por ahí, veremos que la geometría no se utiliza para la mímesis de aquello que solemos llamar lo natural,  sino que la necesitamos para perfilar las lógicas de su comportamiento.

Este sí que me parecer un gran salto conceptual.

Usar la geometría para la verificación de un comportamiento y no para la traslación dimensional de una forma, que se corresponde con algún modelo idealizado de la naturaleza y por tanto, lejos de una realidad útil, es un torpedo en la mismísima línea de flotación del formalismo caligráfico y vacío de contenidos.

Si pensamos en ello, veremos que en realidad la geometría se comporta como un médium para la hibridación de una estructura formal evolutiva y cambiante y un proceso complejo de comportamiento. Me parece que ese tipo de geometrías, si que realmente están tocando hueso en una posible definición contemporánea de la modernidad.

En todo caso, siempre ha sido la naturaleza el espejo donde tradicionalmente se ha reflejado la arquitectura para ir a buscar las esencias de su forma, mediante procesos de mimesis, algunas veces, o sencillamente metafóricos, en otros casos. Por tanto no estamos cambiando el paso, no estamos renegando, no estamos mirando hacia otro lado. En todo caso, lo que estamos haciendo, si ponemos el foco en la relación entre geometría y comportamiento es avanzando, afirmando y posicionando una lógica arquitectónica que lejos de ser  un concepto exo-disciplinar, externo a lo esencial de lo comúnmente aceptado como arquitectura, es un avance sustancial en la misma sustancia disciplinar de la arquitectura. Es decir, se avanza en la relación entre geometría y naturaleza.

Por tanto, esta idea, se centra en la interacción de la geometría como herramienta necesaria de la forma arquitectónica y la complejidad de los comportamientos naturales, también entendidos como herramienta. De esta manera se puede empezar a tejer una acción propositiva acerca de la interacción entre formas y ciudades, naturalezas y paisajes e individuos y grupos sociales.

Para empezar a perfilar esta aproximación, los libros de cabecera que ilustran con esmero la relación entre geometría y naturaleza y que forman parte del corpus teórico esencial de la arquitectura desde principios de los años 40 son On growth and form de D’Arcy[1] Thompson y The Geometry of Art and Life[2] de Matila Ghyka.

Si alguien se atreve con ambas joyas, les puedo asegurar que saldrán fascinados.

La imagen del post es del proyecto Found Functions de la fotógrafa e ingeniera Nikki Graziano. Más imágenes en http://www.nikkigraziano.com/index.php/project/found-functions/


[1] THOMPSON, D’Arcy, On Growth and Form, Colección Canto, Cambridge University Press, Cambridge, 1992

[2] GHYKA, Matila, The Geometry of Art and Life, Dover Publications Inc, Nueva York, 1977

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: