La lúcida mirada Situacionista

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La lúcida mirada Situacionista

Nos proponemos inventar nuevos escenarios en movimiento.(…)

La arquitectura es el modo más sencillo de articular el tiempo y el espacio, de modular la realidad, de hacer soñar. No se trata tan solo de articulaciones y modulaciones plásticas, expresiones de belleza pasajera, sino de una modulación influyente, que se inscribe en el eterno arco de los deseos y del progreso en el cumplimiento de los mismos.

La arquitectura del futuro será pues un medio de modificar las concepciones actuales del tiempo y del espacio. Será un medio de conocimiento y un medio de acción.

Los conjuntos arquitectónicos podrán ser modificados. Su aspecto cambiará en parte o totalmente según la voluntad de sus habitantes (…)

Ya hemos señalado la necesidad de construir situaciones como uno de los deseos básicos sobre los que será fundada la próxima civilización. Esta necesidad de creación absoluta ha estado siempre íntimamente asociada a la necesidad de jugar con la arquitectura, con el tiempo y con el espacio”.[1]

Aunque sea difícil de creer, este texto fue escrito en 1953. Hoy, en el año 2013 podríamos asumirlo sin problemas, es radicalmente contemporáneo y todavía encontraría reparos académicos y teóricos al introducir descaradamente el vector tiempo en el corazón de lo arquitectónico. No hace tantos años que el concepto de flexibilidad, es decir la transformación del espacio físico de la arquitectura según las necesidades de sus habitantes a lo largo del tiempo, abrió la escena a nuevas estrategias proyectuales.

En octubre de ese año, la Internacional Letrista había asumido este informe sobre urbanismo de su autor Gilles Ivain, que constituyó un elemento decisivo en la nueva orientación seguida a partir de ese momento por la vanguardia experimental.[2]

La Internacional Situacionista fue fundada en 1957 por artistas y escritores que representaban a diferentes organizaciones de vanguardia. El germen de la IS se sitúa en la Internacional Letrista, el Movimiento internacional para una Bauhaus Imaginista y el Comité Psicogeográfico de Londres. Su influencia a lo largo de los últimos 50 años ha sido enorme y es especialmente relevante su papel conceptualmente avanzado a las convulsiones teóricas, retóricas y proyectuales de la década de los 60. El amplísimo abanico de reflexiones sobre arte, la espontaneidad, la ciudad y el espectáculo son decisivos en el germen de los movimientos contraculturales nacidos al otro lado del Atlántico y las revueltas del famoso mayo del 68.

Las críticas a la cultura consumista de la posguerra, al sofocante funcionalismo del urbanismo de posguerra y la lucidez como sus componentes radiografían un futuro que desde la perspectiva actual tiene un carácter prácticamente de revelación, contribuyen a generar el caldo de cultivo de la increíble explosión creativa de la década posterior, hasta hoy mismo.

Antes de la fundación oficial de la IS en Julio de 1957 la voz de estos sujetos de la subversión eran la circular Potlach (1954-1957) de la Internacional Letrista, la publicación surrealista belga Les Lèvres Nues (1954-1958), y la colección de ensayos Pour la forme: Èbauche d’une methodologie des arts (1958) de Asger Jorn.

Los principios fundamentales que en esencia se mantuvieron durante el periodo oficial de la Internacional Situacionista (1957-1972) hasta su autodisolución, e incluso más allá, ya de forma individual por algunos de sus componentes, formulan el apasionante rechazo de toda economía utilitaria, la comprensión de la ciudad como espacio de juego y autorrealización humana, y la fe en las posibilidades del espacio urbano para generar momentos de genuina participación democrática.

Para entender el punto de partida crítico de los miembros de la IS y más allá, el fondo del problema que activa de manera extraordinaria las reflexiones y propuestas de los futuros actores de los convulsos años 60, es especialmente relevante el plano publicado por Guy Ernest Debord en el articulo Théorie de la dérive [3], donde de manera sintética y absolutamente reveladora Debord recoge el plano elaborado por M. Alibert y S. Antoine, colaboradores del sociólogo urbano Paul-Henry Combart de Lauwe en el que se muestra los movimientos durante el año 1950 de una mujer residente en el burgués XVIe arrondissement de París.[4] (imagen que ilustra este post)

En el triángulo central del plano, el sujeto de estudio revela una lectura monotemática y homogeneizadora de su paisaje urbano compuesto por su propio domicilio en un vértice, las lecciones de piano en el otro y el lugar donde realiza los estudios en Ciencias Políticas. Para Debord describe este plano como un ejemplo de poesía moderna capaz de provocar reacciones emocionales agudas [5] si bien en este caso, la reacción emocional es de indignación por el hecho de que haya gente que viva de esta manera.

El plano ejemplifica la crisis a la que la sociedad está totalmente abocada. El espacio urbano se utiliza de manera racional, homogénea, incapaz de revertir en el sujeto una experiencia que vaya más allá de su cotidianeidad, condenado a una vida pequeño burguesa, a una totalización simple.

Esta lectura se inscribe en un posicionamiento crítico de mayor calado contra el capitalismo de masas, que surge del modelo del consumo de masas a partir de una demanda insaciable y conducida. Este consumo basado en deseos y no en necesidades condena al ciudadano a un ciclo cerrado de adquisición, consumo, rechazo, en una espiral sin fin.

Tan solo como apunte a la esencia del movimiento situacionista, Debord en la Sociedad del espectáculo,[6] su libro más famoso, denuncia la mutación que el capitalismo hace del pensamiento por el espectáculo como sustrato ideológico de dominación. El espectáculo crea un presente perpetuo apoyado en el espejismo de la tecnología, en el que es posible la ocultación, el simulacro, la mentira. La ficción y la apariencia toman la delantera a la realidad.

Si bien es cierto que los niveles de desarrollo son dispares entre los diferentes países que durante los 60 y principios de los 70 van a ser zarandeados por estos movimientos, sí que es cierto que las bases sobre las que se asientan los acontecimientos de esa década están ya sólidamente arraigados.

Aún así, parece realmente extraordinario que tan pronto como este estado de la cuestión empieza a formalizarse, los Situacionistas, lúcidamente ya empiezan a contraproponer y actuar febrilmente, hasta convertirse en una referencia y una influencia a nivel mundial.

Su herencia es difícil de calcular, pero por otro lado es indudable. Durante los años 60, los textos Situacionistas se irán publicando en diferentes medios alternativos, su voz y sus propuestas se irán difundiendo en círculos especializados y de la mano de Debord, llegarán a Estados Unidos constituyéndose en términos históricos en un antecedente necesario para entender los convulsos años de las utopías.

La imagen del post es la cartografía de Movimientos durante el año 1950 de una mujer residente en el burgués XVIe arrondissement de París. COMBART DE LAUWE, Paul-Henry, Essais de sociologie, 1952-1964, Editions ouvrières, París, 1965. p. 50.


[1] IVAIN, Gilles, Teoría de la deriva y otros textos situacionistas sobre la ciudad, Actar y Museu Contemporani de Barcelona, 1996, pp. 14-16. Gilles Ivain, pseudónimo de Ivan Chtcheglov. Texto publicado en 1953 y posteriormente en Internationale Situationniste núm.1 en junio de 1958.

[2] El texto completo original se confeccionó a partir de dos estados sucesivos del manuscrito, con ligeras diferencias de redacción, conservados en los archivos de la Internacional Letrista, y posteriormente pasaron a ser los documentos 103 y 108 de los archivos Situacionistas. Internationale Situationniste núm. 1 junio de 1958, pp.15 a 20.

[3] DEBORD, Guy Ernest, “Théorie de la dérive”, Les Lèvres Nues num. 9, París, Noviembre 1956, pp. 6-13 traducido a una versión ligeramente distinta al inglés en Theory of the Derive, Situationist International Anthology. pp. 50-54. El contexto del concepto de psicogeografía y la teoría de la deriva situacionista es especialmente interesante en el ensayo de Thomas McDonough La deriva y el París situacionista publicado en el catálogo de la exposición Situacionistas, Editorial Actar y Museu d’Art Contemporani de Barcelona, Barcelona, 1996, pp. 54-65.

[4] El plano que elaboraron aparece como ilustración 6 como Paris et l’agglomération parisienne 1952 en COMBART DE LAUWE, Paul-Henry, Essais de sociologie, 1952-1964, Editions ouvrières, París, 1965. p. 50.

[5] Op. Cit., DEBORD, 1956, p. 50.

[6] DEBORD, Guy Ernest, La Sociedad del Espectáculo, Pre-Textos, Valencia, 2002.

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