Propuestas para una ciudad relacional

RELATIONAL WORLD copy

Si la ciudad relacional la podemos imaginar como una espumadera compuesta por esferas interactuando, siguiendo la tesis de Peter Sloterdijk según la cual la vida es una cuestión de forma, y que vivir, configurar esferas y pensar son expresiones diferentes de lo mismo, -todo ello aplicable de forma precisa a la idea de ciudad- la determinación de las lógicas propias de cada esfera de lo relacional parece una manera de profundizar en el concepto.

Si además asumimos que con ello solamente intentamos abrir la puerta a nuevas ideas, más que cerrar teorías sobra la ciudad, el riesgo o incluso el pánico a proponer ideas sobre la ciudad aminora. Por tanto lo que sigue es un ejercicio propositivo abierto, des-prejuiciado y contundente de lo que una ciudad puede llegar a promover desde el punto de vista de lo relacional.

ESFERA POLÍTICA

Reclamar el lugar regionalgeográfico que se corresponde con la dimensión relacional

La dimensión relacional de una ciudad abarca mucho más territorio que el estrictamente determinado, en términos legales, por fronteras administrativas. Además como en cualquier red, la interacción entre diferentes nodos-ciudades, agranda el desarrollo y los puntos de conexión del territorio. Desgraciadamente la mayoría de las ciudades intermedias no tienen reconocidos legalmente los límites sobre los que realmente tienen influencia y eso menoscaba la capacidad de crear políticas activas y sobre todo eficientes. Ya que el hecho urbano/relacional no va a cambiar, sino todo lo contrario, va a aumentar en extensión e intensidad, es necesario que se desarrolle el instrumental adecuado para que una ciudad o un grupo de ciudades pueda atribuirse la capacidad política y por tanto legislativa y ejecutiva sobre unos límites que van más allá de su realidad municipal. Un plan de planes debería ser una de esas herramientas para la gestión de lo público, dejando a un lado localismos y/o rencillas vecinales.

Promover la constitución viral de movimientos participativos focalizados

Inmersos en una sociedad red, es inútil conducir los grupos sociales emergentes a través de los canales asociativos tradicionales, como se ha visto recientemente en Egipto, Túnez, España y Gran Bretaña. La antaño llamada sociedad civil, puntal político de una sociedad estructurada, se expresa mediante la tecnología de contacto y acceso que significa hoy un internet contextual, de forma mucho más rápida abierta y efectiva. En lugar de intentar contraprogramar un modelo de comportamiento capaz de organizarse de manera difusa, en una ciudad relacional se debería promover el desarrollo de movimientos participativos estructurados por temáticas interrelacionadas, con el fin de evitar el exceso de participación sin fines concretos y la consiguiente disipación de energía creativa y propositiva. La ciudad relacional debería poder traducir los espacios virtuales de discusión en espacios reales de participación y ser capaz de estar presente tanto en las ágoras virtuales como en las reales.

Diagramatizar surcos de pensamiento innovador y cruzar iniciativas colaborativas

La agilidad para el desarrollo de ideas innovadoras de una ciudad relacional debe corresponderse con su capacidad para registrar esas ideas y hacerlas crecer en un entorno colaborativo. La ciudad debe ser capaz de desarrollar infraestructuras de colaboración y desarrollo de talento con la forma de una red de espacios multidisciplinares para crear ecosistemas económicos, laboratorios de ideas para la discusión entre iguales y promover la cultura del emprendedor de forma efectiva. Estos espacios de evolución del talento son fundamentales para la supervivencia de las ciudades en un futuro mucho más próximo de lo que suele pensarse.

ESFERA SOCIAL

Sedimentar nichos sociales específicos en la ciudad

En el desarrollo de nuevos grupos sociales se suele perder la vitalidad inicial a medida que estos maduran debido a la fuga de talento hacia otras inquietudes más reconocidas por la sociedad, promoviendo un anquilosamiento fulminante de lo que en un principio eran iniciativas o movimientos innovadores. La falta de infraestructuras para la relación o simplemente el hecho de no dejar sedimentar nuevos nichos sociales en infraestructuras existentes diluye y frustra una extraordinaria cantidad de energía y talento, concentrado normalmente, pero no exclusivamente, en las capas más jóvenes de la sociedad. Es necesario no solamente parametrizar estos nuevos grupos sociales sino que además es básico ofrecer la posibilidad de que maduren y reviertan en la sociedad, dándoles el tiempo y el espacio para que sedimenten.

Contaminar con acciones intuitivas

Hay que dejar que otras formas de la inteligencia tomen la iniciativa. Según el Dr. Howard Gardner[1] hay 8 tipos de inteligencia diferentes y habitualmente solamente somos capaces de operar con la inteligencia analítica. La ciudad relacional es ante todo, también una ciudad intersubjetiva donde la intuición o lo que de otra forma se llama a veces la subjetividad tiene que poder expresarse y aglutinar nuevas formas de conocimiento. Todos hemos experimentado el hecho de que la razón ha dado argumentos a la intuición. Si una ciudad fuera capaz de hacer aflorar la intuición de sus ciudadanos se produciría una autentica explosión de creatividad.

Dimensionar la capacidad (el caudal) de microclimas sociales en desarrollo

Solemos referirnos al conjunto de ciudadanos como una masa homogénea de individuos que tienen en común solamente el espacio físico donde viven. Todos sabemos que la ciudad es mucho más que eso, y por ello es necesario dar con la forma de codificar los diferentes microclimas sociales que constantemente se dan en el seno de una ciudad y determinar consensuadamente su importancia, su fuerza, o incluso su potencia para hacer una ciudad evolutiva. Para ello es básico dimensionar el caudal de los movimientos sociales emergentes, tanto en intensidad intelectual, como en cantidad aglutinadora, tanto desde un punto de vista meramente productivo, como desde su capacidad de intercambio con otros microclimas sociales que permiten el refuerzo mutuo.

ESFERA ECONÓMICA

Perfeccionar los mecanismos propios de los agentes urbanos

En cualquier entorno urbano hay ámbitos relativamente desligados de la condición física de la ciudad y otros estrechamente vinculados con el devenir de lo urbano. Estos últimos para ser realmente efectivos deben contar con los mecanismos más apropiados para su desarrollo debido a la alta incidencia que sobre la condición de ciudad van a tener. Reglamentar es necesario pero a la vez es básico flexibilizar constantemente reglas de comportamiento que en su aplicación demuestran su obsolescencia. La agilidad con la que los agentes urbanos principales, tanto públicos como privados, deben perfeccionar constantemente sus mecanismos de intermediación entre sus intereses y la realidad se vuelve fundamental en la ciudad relacional.

Definir metodologías de barbecho productivo

De la misma manera que la ciudad relacional debe estar atenta a los sectores productivos emergentes y con capacidad de dinamizar económicamente un futuro próximo, debe ser capaz de transformar otros sectores productivos que muestran síntomas de fatiga, o que se han vuelto obsoletos, normalmente a una velocidad mucho mayor que la prevista. Es por ello que una ciudad relacional debe poder aplicar una cierta metodología para disminuir drásticamente la actividad de aquellas áreas económicas improductivas o dañinas para el desarrollo de otras áreas emergentes y más estratégicas. No se trata tanto de eliminar como de dar un tiempo, un barbecho, para que ese tejido productivo se reinvente o se renueve de forma que en un futuro sea capaz de asumir los retos de la ciudad relacional.

Hacer expeditivos los nichos con alta capacidad evolutiva

De forma opuesta a lo mencionado anteriormente, la ciudad relacional debe ser capaz de fomentar de forma expeditiva el microclima económico para que las actividades con alta capacidad evolutiva y por tanto que están en condiciones de estructurar un alto valor añadido a su actividad desde el punto de vista urbano, tengan el éxito y el apoyo necesario. Sin dilaciones y sin esperas. Hay que entender que las ciudades que no tengan la agilidad suficiente para el desarrollo de microeconomías de la innovación perderán múltiples oportunidades para el desarrollo de una economía relacional. El espacio físico que ocupa la ciudad ya nos es un derecho, sino un privilegio que la ciudad relacional debe cuidar con esmero y entre muchas otras actitudes, dar respuestas ágiles a lógicas innovadoras debería formar parte de su protocolo de actuación.

ESFERA CULTURAL

Prodigar la bifurcación de marcos culturales

Las tradiciones son marcos culturales que permiten vehicular la aspiración de los individuos a construir un cierto sentido de pertenencia. Sin embargo solemos confundir lo tradicional con lo inmóvil. Es cierto que una dosis de tradición significa una recreación artificial de actos y conductas de otros tiempos, pero también es cierto que las tradiciones que no han caído en un folclorismo inamovible, en algunos casos han evolucionado hacia una masiva respuesta ciudadana y han visto revitalizados sus procedimientos y su aceptación social. Es por ello que la bifurcación de ciertos marcos culturales, unos hacia una preservación de las esencias y otros hacia una evolución de sus señas de identidad enriquecen los múltiples aspectos de lo cultural y activan la capacidad de crear interrelaciones.

Hacer inteligibles ciertas sub-marcas (tendencias) urbanas

En toda ciudad plural coexisten múltiples sub-marcas culturales, movimientos marginales, respuestas sociales a determinados aspectos de la cultura. La supuesta marginalidad de estas sub-marcas viene dada por el hecho de que se mueven en los márgenes de lo establecido como cultural, más que por una voluntaria pertenencia a un mundo underground. Digamos que se sitúan en los márgenes de la cultural oficial. En muchos casos la proliferación de movimientos, grupos y sub-grupos hace ininteligible la escena cultural de base, la cultura emergente de la ciudad, probablemente futura expresión cultural de sectores más amplios. Una ciudad relacional debe no solamente dar cabida a estos movimientos culturales emergentes, sino hacerlos explícitos, explicables y comprensibles. Hablar de estos movimientos es hablar de las señas de identidad propia, es hablar de los aspectos más avanzados de la ciudad.

Transformar hyper escenarios conocidos en micro escenas emergentes

Toda expresión cultural necesita de infraestructuras para su desarrollo. En cualquier ciudad plural  las infraestructuras que dan cabida a la cultura más masiva suelen estar cubiertas. Sin embargo en pocas ciudades está resuelto el problema de dar cabida a las escenas emergentes de sub-marcas culturales que operan en los márgenes de la oficialidad. Un uso inteligente de los grandes escenarios culturales a la vez que la transformación de aparentes no lugares culturales en micro escenas, provocaría la estabilización de un grueso cultural de base, que funcionaría como sustrato nutritivo de  expresiones culturales más maduras. Estos escenarios culturales codifican nuevas relaciones entre ciudadanos, especialmente entre jóvenes, que modelan nuevas maneras de relacionarse con la ciudad y por tanto  nuevas lecturas del hecho urbano.

ESFERA TECNOLÓGICA

Desarrollar tecnologías de mapeo y formalización punto a punto de los flujos urbanos

El inminente internet de las cosas, es decir la interconexión entre millones de objetos cotidianos, de nuevo va a revolucionar la lógica de los comportamientos sociales más básicos. El concepto es muy simple y consiste en dotar a todos los objetos imaginables de dispositivos de localización en una primera fase, y en una segunda fase de dispositivos que permitirían la interacción de cosas con cosas, es decir se podría decir que las cosas hablan entre ellas. El internet de las cosas, no solamente permitiría eliminar stocks y hacer desaparecer los robos, sino que mediante tecnologías de mapeo tendríamos una relación exacta del comportamiento relacionales de las cosas y de las personas a la vez y en tiempo real, lo que permitiría formalizar mejor aquellos espacios en la ciudad donde se han detectado modelos de relación específicos.

Cultivar ecosistemas exuberantes

La recreación en un punto de múltiples modelos de relación diferentes, coexistiendo pacíficamente, da como resultado la aparición de un ecosistema de relaciones. La tecnología nos puede permitir mapear, registrar y estudiar detenidamente la riqueza, fluidez y pertinencia de las interacciones entre las personas y su espacio circundante. De estos estudios hay que sacar las conclusiones necesarias para en el futuro poder diseñar mejores espacios urbanos, mejores edificios públicos, mejores ciudades relacionales. La idea es cultivar plazas, calles o edificios que permitan una mayor fluidez natural de las relaciones entre ciudadanos y hacer crecer ecosistemas de relaciones que aporten riqueza semántica al hecho urbano.

Sembrar plataformas cruzadas de tiempos/datos

Con la tecnología necesaria es incluso posible plantearse la idea de sembrar plataformas de tiempos y datos que permitan obtener una idea clara de la eficiencia de una ciudad. Hasta ahora no se habla de ciudades productivas o eficientes, solamente se habla de trabajadores productivos o eficientes. La ciudad tiene muchos aspectos que permiten una mejora substancial de la manera en cómo se usa y qué tipo de servicios es capaz de dar de la forma más dinámica y acertada posible. La posibilidad de perfeccionar un modelo urbano es viable si podemos estructurar una interface legible del grado de perfectibilidad de los diseños urbanos aplicados y esta interface solamente puede ser provista de plataformas que cruzan datos prefijados que configuran una gráfica de su uso en el tiempo. No se trata de re-formalizar la ciudad, se trata de aprovechar la pequeñas mejoras que constantemente se realizan en una ciudad para mejorar su ergonomía, es decir su adaptación al cuerpo social que conforman el conjunto de ciudadanos.

Estas propuestas para una ciudad relacional abordan puntos de interés necesarios pero no excluyentes. El hecho de hacer interactuar propuestas de una esfera con otra promovería en una segunda reflexión una exponencial de derivadas de las propuestas iniciales que puede ser muy sugerente. Igualmente, y como se ha comentado, la aportación de otras propuestas en cada esfera, todavía daría más fuerza y claridad a la tesis de una ciudad relacional intrínsecamente viva.


[1] GARDNER, Howard, Multiple Intelligences, Basic Books, Nueva York, 1993

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